Desde hace mucho escucho maravillas sobre el Dark Souls, y más ahora que empieza su segunda entrega (tercera de la saga Souls). Me contaban lo divertido que era morir en un juego, relatando las muertes como si hazañas fueran, “que si fui por ahí y me cayó un ogro y me aplasto con el mazo”, “me cayó una piedra gigante por las escaleras”, “me caí por un precipicio”, “me ha comido la cabeza un mimo (no quiero spoilear lo que es)”… muertes varias en general. A mí todo esto me sonaba a chino, ¿Cómo puede ser divertido jugar a un juego que no paras de morir?
